En esta guía
Qué es el euríbor
El euríbor (de Euro Interbank Offered Rate) es un índice que refleja el tipo de interés al que los grandes bancos europeos se prestan dinero entre sí.
Se calcula cada día hábil para distintos plazos, y el que se usa como referencia en la inmensa mayoría de las hipotecas variables españolas es el euríbor a doce meses.
Lo elabora un organismo europeo, el Instituto Europeo de Mercados Monetarios (EMMI). En España, el Banco de España publica cada mes la media mensual del euríbor a un año, que es el dato oficial que se aplica a las hipotecas y que aparece en el Boletín Oficial del Estado.
Por qué sube y baja
El euríbor no lo fija nadie por decreto, pero sigue muy de cerca la política de tipos del Banco Central Europeo (BCE) y, sobre todo, las expectativas del mercado sobre lo que el BCE hará en los meses siguientes:
- Cuando la inflación es alta, el BCE sube los tipos para enfriarla, y el euríbor sube.
- Cuando la economía se debilita y la inflación está controlada, el BCE los baja, y el euríbor desciende.
Como el euríbor a doce meses incorpora expectativas, suele moverse antes de que el BCE anuncie sus decisiones.
La historia reciente ilustra bien su variabilidad: el euríbor estuvo en valores negativos durante varios años y, después, subió por encima del 4 % en poco más de un año. Quien firma una hipoteca variable a veinticinco o treinta años debe contar con que vivirá ciclos de los dos signos.
Cómo se aplica a tu hipoteca
Tu tipo de interés es la suma de dos piezas: el índice de referencia, el euríbor, y el diferencial, un porcentaje fijo que pactas con el banco y que no cambia durante la vida del préstamo, salvo que dejes de cumplir las bonificaciones pactadas.
Del índice a tu cuota
- El euríbor
- Más tu diferencial
- Cada revisión
- Tu nueva cuota
La revisión
Tu escritura establece cada cuánto se revisa el tipo, normalmente cada seis o doce meses, y qué valor del euríbor se toma: habitualmente la media mensual publicada uno o dos meses antes de la fecha de revisión.
Esto tiene dos consecuencias prácticas:
- Entre revisiones, tu cuota no cambia, pase lo que pase con el euríbor.
- Lo que importa no es el euríbor de hoy, sino la diferencia entre el euríbor de tu mes de referencia y el del mismo mes de la revisión anterior. Si es más alto, tu cuota sube; si es más bajo, baja.
Con revisión anual, los cambios tardan más en llegar, tanto las subidas como las bajadas. Con revisión semestral, la cuota sigue al índice más de cerca.
Cuánto cambia la cuota
Depende de tres factores: cuánto varía el euríbor, cuánto capital te queda por pagar y cuántos años faltan. El efecto es mayor en hipotecas recientes, con mucho capital pendiente y plazos largos, y bastante menor en las que están en su tramo final.
Puedes estimarlo con la calculadora de hipoteca: introduce tu capital pendiente, los años que te quedan y tu nuevo tipo, euríbor más diferencial. Compara el resultado con tu cuota actual.
¿Y si el euríbor es negativo?
Ya ha ocurrido. En ese caso, el euríbor negativo se resta del diferencial y el tipo resultante es inferior al diferencial.
La Ley 5/2019 establece dos reglas importantes para los contratos sujetos a ella: no se pueden pactar cláusulas suelo, es decir, límites a la baja del tipo de interés, y el interés no puede ser negativo: en el mejor de los casos para ti, sería cero.
El euríbor también importa si tu hipoteca es mixta o fija
- En una hipoteca mixta, el euríbor empieza a afectarte cuando termina el tramo fijo. Conviene saber qué diferencial tienes pactado para esa etapa.
- En una hipoteca fija, el euríbor no mueve tu cuota. Pero sí influye en los tipos fijos que ofrecen los bancos en cada momento, así que determina si te conviene o no renegociar.
Si estás eligiendo ahora, tienes la comparación completa en hipoteca fija, variable o mixta.
Cómo prepararte para las subidas
- Haz la prueba de resistencia. Calcula tu cuota con el euríbor dos o tres puntos por encima del actual. Si sería inasumible, conviene actuar antes de que ocurra.
- Crea un colchón. Cuando el euríbor esté bajo y tu cuota sea cómoda, ahorra la diferencia respecto a una cuota más exigente.
- Amortiza anticipadamente cuando puedas. Cada euro de capital que devuelves reduce el impacto de futuras subidas. En las hipotecas variables las comisiones por amortizar son reducidas y están limitadas por ley a los primeros años.
- Valora pasar a tipo fijo o mixto. Puedes hacerlo con tu banco, mediante una novación, o cambiando de entidad, mediante una subrogación. La ley limita las comisiones en el paso de variable a fijo. Lo explicamos en subrogación y novación: diferencias.
- Revisa tu diferencial. Si es alto respecto a lo que hoy se ofrece, puede haber margen de mejora aunque sigas en variable. Es lo que analizamos en el servicio de mejorar tu hipoteca.
Si ya tienes dificultades para pagar
No esperes al impago. Habla con tu banco cuanto antes: existen mecanismos como la ampliación de plazo o los periodos de carencia.
También hay un Código de Buenas Prácticas al que están adheridas la mayoría de entidades, con medidas para deudores hipotecarios en situación de vulnerabilidad o en riesgo de estarlo. El Banco de España informa de sus requisitos en su Portal del Cliente Bancario.
Una advertencia sobre las previsiones
Verás con frecuencia pronósticos sobre dónde estará el euríbor dentro de un año. Tómalos con prudencia: incluso los analistas profesionales se equivocan a menudo, porque el índice depende de la inflación, del crecimiento económico y de acontecimientos imprevisibles.
Herramientas
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