Disposición inicial
Al firmar, el banco entrega una primera parte, normalmente vinculada al valor del terreno y al arranque de la obra.
Badalona · Girona · Granollers · Mataró
613 08 76 61
Tu casa, desde el terreno
Construir tu casa exige una hipoteca distinta, que se entrega por fases. Te ayudamos a plantearla para que la obra no se quede sin liquidez.
Plan de tesoreríaPagos de obra y desembolsos, cruzados
Expediente técnicoProyecto, licencia y presupuesto
Durante toda la obraNo solo hasta la firma
Construir tu propia vivienda
Es el préstamo hipotecario para quien construye su propia vivienda sobre un terreno, en lugar de comprarla terminada.
Como la casa todavía no existe, el banco no entrega todo el dinero al firmar: lo va liberando a medida que la obra avanza.
Para particulares con un terreno y un proyecto de vivienda unifamiliar.
Con terreno urbanoYa lo tienes, o estás a punto de comprarlo.
Construcción tradicionalUn proyecto de vivienda unifamiliar.
Industrializada o modularTambién sirve para estos sistemas constructivos.
Rehabilitación integralTambién puede plantearse para rehabilitaciones integrales de envergadura.

Tesorería de obra
El banco paga contra obra ya ejecutada, y el constructor suele pedir anticipos. Esa diferencia hay que cubrirla con fondos propios.
También conviene reservar un colchón para sobrecostes: son frecuentes y el préstamo no se amplía automáticamente. Por eso cruzamos el calendario de pagos al constructor con el de desembolsos del banco antes de firmar.
Nuestra metodología
Antes de la firma y también durante la obra.
Cruzamos el calendario de pagos al constructor con el de desembolsos del banco para detectar desfases antes de que ocurran.
No todos los bancos financian autopromoción. Acudimos a los que tienen un circuito claro de certificaciones.
Revisamos que proyecto, licencia y presupuesto estén completos antes de presentarlos.
Te acompañamos también en las disposiciones, no solo hasta la firma.
El proceso, paso a paso
Del estudio de viabilidad a la última certificación de obra.
Analizamos tu perfil, el valor del terreno, el presupuesto de obra y el ahorro disponible.
Reunimos proyecto, licencia y presupuesto del constructor junto con tu documentación económica.
La tasadora valora el terreno y estima el valor de la vivienda terminada, que es la referencia del banco.
Negociamos importe, carencia, calendario de disposiciones y condiciones. Firmas en notaría.
El banco libera fondos según avanza la obra, hasta la disposición final.
Antes de presentarlo
Lo que decide si tu proyecto se financia y en qué importe.
Igual que en cualquier hipoteca.
Libre de cargas, o casi: es tu principal aportación.
Frente al coste total. La financiación se calcula como un porcentaje de esos valores, que varía según la entidad.
La solvencia del constructor y la coherencia del presupuesto.

Requisitos y documentación
Además de la documentación económica de cualquier hipoteca, el banco pedirá normalmente:

Con el terreno, el proyecto y el presupuesto sobre la mesa estudiamos cómo financiar cada fase de la obra.
Estudiar mi proyectoResolvemos tus dudas
Terreno, porcentaje financiado, casas modulares y sobrecostes.
Es lo más habitual y lo que más facilita la operación, porque el terreno pagado funciona como tu aportación inicial. Algunas entidades estudian financiar parte de la compra del suelo junto con la construcción, pero exigen más ahorro y un perfil sólido. La financiación solo de un terreno, sin proyecto, es otra operación con condiciones más restrictivas.
Depende de la entidad y se calcula con referencia al coste de construcción y al valor de tasación de la vivienda terminada. Como orientación, las entidades suelen moverse en porcentajes similares o algo inferiores a los de una compra convencional. Lo determinante es que entre tu terreno, tu ahorro y el préstamo quede cubierto todo el coste.
Sí, siempre que la vivienda quede unida de forma permanente al terreno y cuente con proyecto, licencia e inscripción registral como cualquier otra casa. El reto suele ser el calendario: los fabricantes piden pagos importantes por adelantado mientras el banco paga contra obra certificada. Hay que planificarlo bien.
Normalmente solo intereses sobre el dinero que el banco ya te ha entregado, gracias al periodo de carencia. Como al principio el importe dispuesto es bajo, esas cuotas son reducidas y van creciendo con la obra. Cuando termina la carencia empiezas a pagar capital e intereses.
El préstamo se firma por un importe cerrado, así que los sobrecostes deben cubrirse con fondos propios o negociando una ampliación, que el banco no está obligado a conceder. Por eso recomendamos un presupuesto cerrado con el constructor y reservar un margen para imprevistos.

Hablemos de tu proyecto
Cuéntanos en qué fase estás y estudiamos cómo financiar la construcción.
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